“Hablar de sexualidad es también hablar de libertad, de placer, de miedos, de límites y de deseo. Es hablar de nosotras.”
Hablar de sexo sigue siendo incómodo para muchas personas. A pesar de que vivimos en un mundo hiperconectado, donde hay información en cada esquina, la sexualidad aún se vive —y se calla— desde la vergüenza, la culpa o el silencio.
¿Por qué? Porque lo sexual está profundamente ligado a nuestra historia, a lo que aprendimos (o no), a cómo nos relacionamos con nuestro cuerpo, y a las narrativas culturales y familiares que nos atravesaron.
¿De dónde viene este silencio?
- Educación basada en el miedo y la omisión: muchas personas no recibieron educación sexual, o solo la vivieron desde el riesgo (embarazo, enfermedades, peligro).
- Sexualidad ligada a la culpa: se nos enseñó a «portarnos bien», a «guardar las apariencias», a desear sin mostrarlo.
- Cultura del rendimiento: incluso en lo sexual, se espera que «todo funcione», que haya deseo siempre, orgasmo rápido, sincronía perfecta.
- Poca conexión con el cuerpo: muchas veces no sabemos qué queremos, qué sentimos o qué nos gusta… porque nunca nos lo permitieron explorar.
Y todo esto se suma a nuestras historias individuales: relaciones pasadas, heridas, creencias, trauma, inseguridad…
¿Por qué es importante hablar de sexualidad?
Porque el silencio no nos protege, solo nos aísla.
Hablar de sexualidad es una forma de ejercer poder personal. Es darnos el permiso de conocer, de sentir, de elegir, de decir “sí” y también “no”.
Es poner palabras a experiencias que nos atraviesan profundamente, incluso cuando no se nombran.
¿Qué trabajamos en terapia sexual?
En un espacio de terapia o acompañamiento sexual, podemos abordar:
- Dificultades con el deseo, el placer o la excitación
- Dolor en las relaciones sexuales o desconexión con el cuerpo
- Creencias limitantes sobre sexualidad, identidad o disfrute
- Comunicación en pareja sobre lo sexual
- Reconciliación con el cuerpo y la autoexploración
Y siempre desde el respeto, sin juicios, con sensibilidad y profesionalismo.
Hablar de sexo no es fácil, pero es liberador
Mi trabajo es acompañarte en ese proceso.
No para que encajes en una norma, sino para que encuentres tu propia forma de habitarte, sentir y disfrutar.
Desde el cuidado, la escucha y el deseo de que la sexualidad deje de ser un tema tabú y se convierta en una parte viva de tu bienestar.
¿Empezamos a hablar?
Puedes escribirme cuando quieras. Estoy aquí para acompañarte.
